Hace mas de 500 años, el Amaranto fue un "alimento para los dioses", envuelto en un velo de ritual y reservado para la élite, hoy es un alimento de calidad para todos.
Sus diversas aplicaciones en el campo alimenticio y curativo lo convierten en un producto de creciente demanda.
El Amaranto contiene una fuente inagotable de proteínas de origen vegetal por lo que su uso es recomendado en dietas hiperenergéticas e hiperproteicas. Nuestro sistema oseo también se beneficia de este producto, pues el amaranto contiene calcio lo que ayuda a prevenir la osteoporosis, sobre todo en mujeres embarazadas y enfermedades postmenopáusicas.
Debido a su contenido nutritivo se recomienda incluirlo en la alimentación del niño, adolescente, adulto y anciano, para mantener un organismo sano. Ademas contiene fibra que superan incluso al de otros cereales comunes, altamente recomendado en pacientes con diabetes mellitus, obesidad, hipertensión arterial, estreñimiento y diverticulosis entre otros.
El grano de amaranto no posee glúten, por lo que es un alimento recomendable para celiacos. Además es aconsejable su consumo para personas con autismo.
